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Sacarse el carnet a los 40, 50 o 60: no hay edad máxima y esta vez juegas con ventaja

El Reglamento de Conductores fija edades mínimas, ninguna máxima. Si lo dejaste hace veinte años, lo que te frenó fue la agenda, no la cabeza. Qué ha cambiado en el examen desde entonces, qué has ganado tú, y cómo estudiar cuando ya tienes la vida montada.

Sacarse el carnet a los 40, 50 o 60: no hay edad máxima y esta vez juegas con ventaja

Casi todo el mundo que no tiene carnet a los 45 lo intentó alguna vez. Te matriculaste con veintipocos, hiciste tres o cuatro clases, y luego llegó un trabajo, una mudanza, un hijo, o simplemente el dinero se fue a otra cosa. La matrícula caducó, el expediente se quedó dormido y encima aquello se convirtió en un tema que uno prefiere no sacar en las cenas.

Y ahora vuelve a hacer falta. Un trabajo que exige coche, un pueblo con dos autobuses al día, unos padres a los que hay que llevar al médico, o la simple manía de no depender de nadie.

La primera pregunta que hace todo el mundo es si a estas alturas ya es tarde. No lo es, y no es una frase de ánimo: es lo que dice el reglamento.

La ley fija edades mínimas, ninguna máxima

El Reglamento General de Conductores dedica un artículo entero a las edades para cada permiso, y son todas mínimas. Para el permiso B, 18 años cumplidos. No existe ningún artículo que ponga un techo, ni a los 60, ni a los 75, ni a los 90.

Lo único que cambia con la edad es cada cuánto tienes que renovarlo. El artículo 12.2 lo dice claro: el permiso B vale diez años mientras no cumplas los sesenta y cinco, y cinco años a partir de esa edad. Nada más. Ni exámenes extra, ni pruebas distintas, ni trámites especiales por sacártelo tarde.

Los requisitos son los mismos que para cualquiera: residir en España, tener los 18 cumplidos, no estar privado por sentencia judicial del derecho a conducir y no tener ya un permiso equivalente de otro país de la UE. Si quieres el detalle del papeleo, lo desglosamos en la guía de requisitos.

El psicotécnico da menos miedo del que parece

Este es el punto donde más gente se atasca mentalmente: la sospecha de que a partir de cierta edad te van a suspender por la vista o por los reflejos.

El anexo IV del reglamento fija lo que te piden para el grupo 1, que es el del permiso B. En agudeza visual, 0,5 binocular, y vale con gafas o lentillas. Punto. Si necesitas corrección para llegar a ese 0,5, el informe simplemente lo anota como obligación de usarlas al conducir, que es el código que llevan millones de conductores en el reverso de la tarjeta. Las lentes intraoculares, las de la cirugía de cataratas, ni siquiera cuentan como lentes correctoras a estos efectos.

Hay condiciones médicas que traen restricciones, y no vamos a fingir lo contrario: ciertas patologías obligan a renovar con más frecuencia, a adaptar el vehículo o a limitar dónde puedes circular. Pero el diseño del anexo va casi siempre por ahí, por restringir y adaptar, no por denegar de plano. Si tienes dudas concretas, el reconocimiento médico cuesta entre 25 y 60 € y te saca de la incertidumbre en una tarde. Ojo con un detalle práctico: ese informe caduca a los 90 días, así que hazlo cuando ya tengas el teórico controlado, no el primer día.

Lo que te frenó a los veinte no era el temario

Merece la pena mirar de frente por qué se quedó a medias la vez anterior, porque la respuesta cambia el plan de ahora.

Casi nadie abandona el carnet por no entender las preferencias de paso en una glorieta. Se abandona porque estudiar el teórico, tal y como se ha estudiado siempre, exige sentarse. Sentarse delante de un libro o de una pantalla, sin hacer nada más, cuarenta minutos seguidos. A los veinte eso competía con salir; a los cuarenta y cinco compite con la cena, con los deberes de tu hija y con las dos horas de sueño que ya no te sobran.

Ese es el obstáculo real, y es logístico. Nadie suspende el teórico por tener 50 años. Se suspende por no haber acumulado repasos suficientes, y no se acumulan porque no aparece el hueco.

Lo que sí has ganado desde entonces

Vas a llegar al examen con cosas que no tenías con veinte años.

Llevas dos o tres décadas mirando la carretera desde el asiento del copiloto, desde la acera, desde la bici o desde el autobús. Has visto miles de glorietas resolverse, sabes perfectamente qué hace un coche cuando la calle se estrecha y tienes interiorizado a qué velocidad va la gente por una travesía. Cuando el manual te explique la prioridad en un cambio de sentido, no estarás aprendiendo una regla abstracta, estarás poniéndole nombre a algo que has visto mil veces.

También llegas con una razón concreta. La diferencia entre “me lo saco porque toca” y “lo necesito para el trabajo que empiezo en octubre” se nota en cuántos días seguidos abres la aplicación. Y llegas con dinero propio, que a los veinte casi nunca es el caso, y con la costumbre de terminar cosas aburridas porque hay que terminarlas.

Lo que ha cambiado desde la última vez que abriste un manual

Si tu último contacto con el temario fue hace quince o veinte años, hay cambios que no te esperas:

  • Los 50 por hora en ciudad ya no son la norma. Desde 2021, el límite es de 20 km/h en calles de plataforma única, donde acera y calzada están al mismo nivel, y de 30 km/h en vías de un único carril por sentido. Los 50 quedan para las de dos o más carriles por sentido. Esto cae en el examen constantemente.
  • Los patinetes existen. Los vehículos de movilidad personal tienen su propia regulación y sus propias preguntas.
  • Si acabas de aprobar, tu tasa de alcohol es más baja. Durante los dos años siguientes a obtener el permiso no puedes pasar de 0,15 mg/l en aire espirado, la mitad de lo que puede un conductor con antigüedad.
  • La L es la señal V-13 y la llevas mientras tu permiso tenga menos de un año.
  • Ha entrado la tecnología del coche moderno: sistemas de asistencia, etiquetas ambientales, zonas de bajas emisiones.

Nada de esto es difícil. Sí es sorprendente, y es la razón por la que estudiar de memoria lo que creías recordar sale mal.

Los números del teórico, sin adornos

Son 30 preguntas y se permiten 3 fallos; al cuarto, suspendes.

En 2025 aprobó el teórico del permiso B el 50,31 % de quienes se presentaron, sobre 1.069.167 pruebas de los microdatos oficiales de la DGT. La mitad se lo lleva a casa. De los que aprobaron, el 62,5 % lo hizo a la primera.

La tasa de la DGT son 94,05 € y da derecho a dos convocatorias, con una trampa que casi todo el mundo entiende mal: son dos suspensos en total entre teórico y práctico, no dos por prueba. Si cateas el teórico una vez y el práctico otra, se acabó el expediente y vuelves a pagar. Por eso interesa llegar al teórico sobrado, no justo, y por eso duele tanto un cate ahí: te come el margen que vas a necesitar al volante.

Una noticia buena para quien va con el tiempo apretado: el aprobado del teórico te vale dos años. Puedes aprobarlo en octubre y hacer las prácticas con calma el año que viene, cuando el trabajo afloje.

Cómo se estudia cuando ya tienes la vida montada

Si el problema es el hueco, la solución pasa por no necesitarlo.

Eso es lo que nos llevó a montar VozTest: la aplicación te lee las preguntas en voz alta y tú contestas hablando, así que un test entero cabe en el trayecto al trabajo, en el paseo del perro o en la cinta del gimnasio. No hay que sentarse, no hay que sacar el móvil, no hay que quitarle cuarenta minutos a nadie. Los ratos que hoy se van en la radio se convierten en repasos de verdad.

Encima el sistema se acuerda de lo que fallas. Usa repetición espaciada para devolverte cada pregunta justo antes de que se te olvide, de forma que tu tiempo se concentra solo en lo que se te resiste. Con veinte minutos al día andando, en tres semanas llevas más repeticiones acumuladas que mucha gente que se sienta los domingos.

Ahora la parte honesta: hay preguntas que necesitan pantalla. Las de señales, las de dibujos de intersecciones, las que te enseñan una foto de una carretera. Cada pregunta sabe si se puede responder sin mirar, y el modo manos libres se salta las que no. No te vamos a vender que apruebes el teórico entero con los ojos cerrados. Lo que sí puedes es hacer por voz la mayor parte del temario y dejar para la pantalla el rato corto de las visuales.

El acceso completo son 39 € en pago único con un año por delante, y no hay cuota mensual que se te olvide cancelar. Si os animáis varios en el mismo grupo, el Plan Amigo te devuelve esos 39 € cuando tres personas entran contigo.

Un plan de seis semanas que cabe en una agenda de adulto

Semana 1 y 2: haz tests por voz en los desplazamientos, sin preocuparte por el porcentaje. Vas a fallar mucho y da igual, estás llenando el sistema de información sobre lo que no sabes.

Semana 3 y 4: sigue con la voz en los ratos muertos y añade dos sesiones cortas en pantalla, de quince minutos, solo para señales y preguntas con imagen.

Semana 5: exámenes completos de 30 preguntas en condiciones reales, sentado y con reloj. Necesitas saber cómo te comportas con la presión de los 3 fallos.

Semana 6: solo repaso de lo fallado. Y saca el psicotécnico ahora, no antes, que caduca a los 90 días.

Son cuarenta y dos días. Cuando llevas veinte años dejándolo para más adelante, cuarenta y dos días no es nada.

La parte que nadie escribe en las guías

Da un poco de vergüenza. Entrar en una autoescuela con 48 años y ver que el resto de la clase podría ser tu hijo, decirle a alguien del trabajo que no conduces, poner la L en el coche a una edad en la que se supone que ya deberías saber.

No tenemos un dato para consolarte con eso, así que solo diremos lo evidente: el examinador no mira tu edad, mira si fallas más de tres. Y de aquí a un año la alternativa a pasar esa vergüenza es seguir pidiendo que te lleven.


Requisitos, vigencias y aptitudes psicofísicas comprobados en el Reglamento General de Conductores (artículos 4, 12 y anexo IV) y los límites de velocidad urbanos en el Reglamento General de Circulación (artículo 50), en la versión consolidada en vigor en julio de 2026. La tasa 2.1 y las convocatorias, del catálogo de tasas y la sede electrónica de la DGT. Los datos de aprobados, de los microdatos oficiales de la DGT de 2025. Los precios de psicotécnico son medias de mercado y varían por provincia. Si ves algo desactualizado, escríbenos y lo corregimos.

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